
No quiero que te veas en mis ojos, no deseo que respires mis alientos, que escapes de tus sueños y pises tierra en mi realidad.
Quiero que seas tú tal y como estas, quiero ser yo parte de tus sueños, sin dejar los mios atrás; acompañarte en los acordes de tu guitarra, tal vez a veces sin emitir sonido alguno, pues recuerda que no se cantar.