
Sí, hace mucho que necesitaba de esto, paz y tranquilidad. Es otra mañana en Lima, pero no estoy en mi casa, no estoy amaneciendo en aquel cuarto, donde no llega rastro de sol y casi siempre amanezco con ganas de no levantarme; aquel cuarto, mi cuarto.
Es viernes ya, y estoy en casa de mis primas, con unas amigas. Son aproximadamente las 7:00 am, pero para nosotras debería ser medianoche; luego de todo lo que sucedió ayer o mejor dicho hoy en la madrugada, entre karaokes, alcohol y películas de terror; debería yo, seguir durmiendo, al igual que ellas.
Aunque lo más extraño era que a pesar de habernos acostado a las 5:00 am , es que no me despertó aquella voz maternal o algún ruido en particular; me despertó un vacío en mi mente, reconociendo la ausencia de sonidos que normalmente suelo percibir por la mañana; no había despertador, ni voces en la habitación continua, provenientes de esa caja negra llamada televisión, que hablan sobre todo lo acontecido en el mundo, o tal vez ya no se oían las conversaciones de las personas que más amo, habían desaparecido, mis abuelos no están hoy, después de mucho tiempo el singular.. "Natalia levántate.."o el " ¿A qué hora vas a ir ala universidad?..", no lo había percibido y es porque donde yo estaba, por primera vez, luego de una gran cantidad de tiempo, mi primera percepción audio, fueron los pájaros al abrir mis ojos.
estoy sentada en uno de los tres colchones que acomododamos en el suelo de la sala para dormir. Los pájaros callan y oigo un avión atravesar el cielo, todo luego es completo silencio, mas no dura mucho, un leve goteo del caño del baño lo interrumpe; mientras sigo oyendo hasta el más leve roce de mis manos, el lapicero y esas hojas de cuaderno. Punto final y el cuaderno doblado en dos suena con un poco de presión. Podría parar de escribir en este instante o seguir haciéndolo, diciendo que el clima no llama la atención, que mientras veo a la ventana en esta enorme casa, desde la sala donde estoy, no pasa por mi mente que hoy haga un rastro d sol, mi primo que está de campamento se debe estar muriendo de frío, eso le pasa por no llevarme.
Un silbido viene de la casa que colinda con la ventana de esta casa, el vecino a empezado una melodía meláncolica, me suena a jazz hablando de amor, de dolor guardado en su interior o tal vez solo sea algo que escuché por ahí y yo lo asocio a todas las emociones que en este momento puedo llegar a sentir. Hoy operan de la tiroides a mi abuela y aquí estoy sentada esperando respuesta..la larga espera comienza.