
Un bebé llora. Debe ser el hijo de mi inquilina que tiene hambre. Ya es tarde y aquí sentada media picada escribiendo algo más en este blog.
Las oraciones anteriores no son con desprecio, simplemente es que algo embriaga el alma y no exactamente se llama alcohol.
Hoy pensé en él. Recordé al protagonista de un post que se llama "Error en un sistema", esta vez por mi cerebro no pasaron imágenes ni recuerdos románticos; eso ya quedó atrás. En esta ocasión solo craneaba lo mucho que extraño al antiguo ser que solía ser mi amigo y confidente.
Él era...era de la ptm pues, aquel chico que no le gustan que sus amigos le den las gracias. Uno de esos tímidos, "volátiles" y sencillos. Agradecidos, no hay que olvidar, siempre te daba las gracias, a pesar de que no le gustaba recibirlas, siempre con palabras de apoyo estaba a tu lado, bueno al lado de cualquiera de sus amigos que lo necesite; mas ahora no tengo idea de ..¿Donde está ese chico?..aquel niño monce, ese loco que solía ver a través de aquella ventana.
Tengo miedo de aceptar, tengo miedo de que lo que siento sea verdad, que esa persona se halla quedado aprisionado ante tanta frialdad, ante tantos bloques blancos y polvos que lo encarcelen y él ni cuenta se da. Mentira quiero que sea, equivocada quiero estar, que tan solo sea producto de esta ebriedad..
Tú y yo..sabemos que no es así o bueno si es que llegas a leer esto y piensas que es mentira, dilo. Yo paro en línea casi siempre, o mandame un correo. Porque lo último que quiero es perder a un mejor amigo. Así que te digo, te aconsejo y te repito, mira de frente como me enseñaste, analiza y escucha a tu alrededor que las personas que te quieren te piden que no te hagas más daño porfavor.